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El delantero fue la mayor atracción del Santos ante San Lorenzo

Neymar pasó por el Bajo Flores y mostró algo de su jerarquía

El partido no ofreció demasiado para el espectáculo, y el empate dejó mejor posicionado al conjunto de Gustavo Alvarez. Los goles fueron convertidos por Cuello y Gabriel Barboza.

Todas las miradas estuvieron puestas en Neymar, la gran figura del Santos. Sin embargo, con la jerarquía del capitán, la visita no pudo contra San Lorenzo que tuvo un buen primer tiempo, pero luego bajó su nivel. El local se fue aplaudido por el desgaste que hizo ante un equipo copero y duro que mejoró en el complemento. Alexis Cuello abrió el marcador, empató Gabigol para el Peixe, en un partido que terminó siendo parejo.

Fueron dos días de locura Neymar en la Argentina. El delantero brasilero, de 34 años, llegó al país el lunes pasado tras dejar atrás un cuadro de gastroenteritis que no le permitió viajar con sus compañeros el día anterior. Una vez llegado a Buenos Aires, armó una revolución. Entrenó en Casa Amarilla y recibió un presente por parte de la dirigencia xeneize. Al volver al hotel, fue recibido por un grupo de fanáticos que le pidieron autógrafos y fotos. Él accedió sin problemas. Luego, recibió la visita de Giuliano Galoppo, jugador de River Plate que le llevó una camiseta. Ambos se conocen del fútbol brasileño, ya que el volante pasó por San Pablo.

El día del partido fue euforia total para el ex compañero de Lionel Messi en Barcelona. A la llegada del micro al estadio, una hora y media antes del comienzo del encuentro, Ney se llevó los flashes, aplausos y el respeto de todos. Es más, cuando salió a hacer los trabajos precompetitivos, muchos hinchas se pusieron de pie en la Platea Norte para aplaudirlo. Los sanlorencistas quedaron obnubilados con su presencia. Es más, varios alcanzapelotas quedaron asombrados cuando pasaban por su lado, mientras Neymar levantaba los brazos para saludar y agradecer el cariño que bajada desde los cuatro costados.

Cuando el árbitro colombiano Jhon Ospina pitó el inicio del partido, Neymar quedó en segundo plano. Al minuto 26 segundos, el capitán del Peixe tocó la primera pelota y pasó desapercibido para la parcialidad local. El cántico de los 40 mil cuervos tapó la imagen del 10, aunque los mil hinchas del Santos que acompañaron al equipo de Cuca se hicieron oír y cantaron por su capitán.

De entrada, la visita se paró con una línea de cuatro defensores Mayke, Verissimo, Oliva, Luan Peres, tres volantes Bontempo, Da Silva, Escobar, y tres delanteros Neymar por izquierda, Gabigol por el centro, y Benjamín Rolheiser a la derecha. San Lorenzo jugó con el mismo equipo que le ganó 1-0 a Platense por el Torneo Apertura. La idea de Gustavo Álvarez fue darle más continuidad a un equipo que anímicamente está muy fuerte, y que futbolísticamente viene en levantada y cada vez mas aceitado en el juego.

En los primeros minutos, la falta de fútbol de Neymar se notó en su estado físico. Se lo vio impreciso con la pelota, por momentos, caminando la cancha y bajando hasta el circulo central, participando muy poco de la elaboración de juego. Mientras Ney no aparecía, el Ciclón dominaba, jugaba y contaba con chances para abrir el marcador. A los 26´, Gulli robó la pelota, condujo hasta tres cuarto de cancha y habilitó a Cuello que marcó el primero. Seis minutos más tarde, el 10 del Santos dijo presente. Tras una jugada personal por el sector izquierdo, generó una pared con Rollheiser que habilitó a Gabigol para 1-1.

En el mejor momento del Ciclón, cuando había hecho una muy buena media hora de fútbol, llegó al empate por la jerarquía de Neymar y la cuota goleadora de Gabigol. Tras el 1-1, aparecieron los lujos del 10: tacos, gambetas y pases entre líneas. Y hasta tuvo una chance clara en el cierre del primer tiempo para poner en ventaja a su equipo, pero definió mordido y desviado.

El segundo tiempo arrancó bastante trabado. Ney fue a chocar con Tripicchio con el brazo derecho hacia atrás y la gente pidió roja. Pero no fue para tanto. Arrancó desordenado el juego, con Santos mejor posicionado que el dueño de casa y con dominio de la pelota. Le costó al local generar jugadas y hacerse del balón. Ya no presionó en la salida del rival como lo hizo en la primera etapa y se fue emparejando el juego.

La noche de Neymar en el Nuevo Gasómetro dejó destellos de buen fútbol, gambetas y lujos. Disputó todo el partido, pero le costó el cambio de ritmo y la aceleración por falta de ritmo. No había estado el fin de semana contra el Bahía, pero anteriormente había tenido cuatro partidos consecutivos. Al final, intercambió la camiseta con Ezequiel Herrera, fue interceptado por varios hinchas que se metieron en el campo y fue a saludar a su gente antes de volver a San Pablo.

Fuente Pagina 12

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