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En el país ya se reportaron nueve casos de la variante más contagiosa

Gripe y discurso antivacunas: Argentina podría enfrentar una tormenta perfecta

Varios países europeos advierten el estrés de su sistema de salud en pleno invierno. Estados Unidos ya registró 11 millones de casos. Lo que podría pasar a nivel local con un gobierno que da la espalda a la salud pública.

La gripe H3N2, presente en 35 países, irrumpió en Argentina y los profesionales de la salud, sobre todo los médicos infectólogos, están en alerta por lo que podría significar una nueva propagación viral a escala. Aunque Influenza es un virus estacional y el verano no es su estación predilecta, las características que adquirió la cepa circulante habilitan a pensar en un contagio de excepción. De la misma forma que sucedía con la pandemia de coronavirus, hay expertos locales que, una vez que el patógeno circule en forma masiva en los meses siguientes, recomiendan el uso de barbijo en lugares cerrados para impedir que la situación crezca más de lo esperable. Esta es una lección de la covid que podría ahorrar más de un disgusto para los sistemas de salud. A continuación, lo que pasa en el mundo, cifras de contagio inéditas y lo que podría suceder en Argentina con tasas de cobertura de inmunización cada vez más bajas.

De manera reciente, se han difundido noticias de ciudades europeas con hospitales desbordados, camas en los pasillos y recursos extra para intentar solventar la demanda de cada vez más pacientes con cuadros similares. Consultada por Pagina/12Daniela Hozbor, bioquímica e investigadora principal del Conicet en el Instituto de Biotecnología y Biología Molecular de La Plata, detalla: “Desde fines del año pasado y principios de este año, la situación con la gripe en el hemisferio norte es muy preocupante. Se habla de una crisis sanitaria histórica impulsada por la variante H3N2, subclado K. Estados Unidos identificó casos en 45 estados; las visitas médicas registradas en este último tiempo superan a las que se habían realizado en los últimos 30 años“.

A causa de la gripe, el CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades), organismo de salud rector en EE. UU., comunicó 11 millones de casos, 120 mil hospitalizaciones y 5 mil muertes, incluyendo nueve que correspondían a niños. Esta semana, las internaciones en ciudades como Nueva York aumentaron en un 24 por ciento con respecto a los siete días previos.

En Europa, continúa Hozbor, la cosa no está mejor: «Los países más afectados son Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y España, que comunican una situación de saturación en el sistema de salud. En Asia y Oceanía, se identificaron brotes en Japón, Australia y Nueva Zelanda. Además, estas naciones fueron las primeras en reportar el subclado K».

¿Supergripe o más gripe que súper?

Ni lento ni perezoso, el periodismo ya hizo lo suyo y le puso nombre al mal que anda dando vueltas: lo bautizó “supergripe”. A la hora de vender, no hay nada mejor que el miedo. Sin embargo, más allá de lo rimbombante, tampoco es que la referencia esté tan alejada de la realidad: los brotes a lo largo y ancho del mundo dan como resultado un incremento de infectados y hospitalizaciones que marcan un salto con respecto a lo que anualmente causa Influenza.

Las personas que afrontan este virus respiratorio experimentan malestar general, cansancio, fuerte dolor de cabeza y fiebre. El cuadro es muy similar al provocado por otros virus respiratorios, salvo por pequeños detalles que hacen la diferencia. Hozbor aporta: «Posee mutaciones en una de sus proteínas que lo llevan a una alta transmisibilidad y a una contagiosidad muy alta. Lo característico, además, es que se detectó más tempranamente de lo que se espera todos los años de una gripe».

Hozbor insiste: “Hay que prestar atención y seguir de cerca para que los sistemas de atención sanitaria puedan responder de la manera correcta. De todas las medidas preventivas, la más importante es insistir en la vacunación”. Según se ha reportado, aunque las vacunas empleadas el año anterior permiten hacer frente a la circulación viral, las nuevas fórmulas deberán incluir protección específica contra el subclado K, que constituye la novedad.

Una película repetida: el Estado se borra, parte mil

Una de las ventajas que tiene el hemisferio sur es que puede aprender de lo que sucede en el norte y anticiparse. Lo que circula en el invierno norteamericano y europeo actual, será muy similar a lo que luego se observará en países como Argentina. El tema, en el corto plazo, consistirá en saber si el gobierno libertario estará a la altura y protegerá a su población –reforzando el sistema sanitario, realizando campañas de vacunación, pagando mejor a sus profesionales– o bien, seguirá haciendo lo que hizo hasta el momento: nada.

La especialista opina: “Lo que estamos viendo en el hemisferio norte es un espejo para lo que sucederá en el hemisferio sur. Se ha hablado en nuestro país de adelantar la vacunación contra la gripe: en vez de comenzar en abril, se debería iniciar en marzo. Ya hay casos en Argentina que se registraron en el verano, porque a pesar de ser un virus estacional, sabemos que no existen fronteras para los patógenos“. Fueron nueve casos reportados en CABA, Mendoza, Buenos Aires y Neuquén. “Hay que prepararse para lo que será nuestra temporada de invierno y aprender de lo que está sucediendo en otras latitudes”, sostiene Hozbor.

No obstante, los problemas de salud pública requieren de política pública. Y si hay algo en lo que no se destaca la gestión libertaria es en la intervención estatal, sino todo lo contrario. Hozbor lo cuenta de esta manera: «No estamos preparados, tenemos un Estado ausente. Argentina mira mucho a Estados Unidos y este país recién acaba de reducir el número de vacunas para la población pediátrica. Vacunas que, además, han tenido históricamente un impacto muy positivo en la calidad de vida de las personas. El retroceso es muy preocupante: un caldo de cultivo poco alentador para enfermedades contagiosas como la gripe“.

Incluso desde una mirada economicista, sería deseable que Argentina impulsara una campaña de inmunización antes de que llegue el invierno. Es mucho menos costoso (y deseable, por supuesto) vacunar en forma intensiva que luego tener que hospitalizar a miles de pacientes con cuadros severos.

Si no es antivacunas, se le parece bastante

Bajo el título “Las vacunas son seguras y salvan vidas”, el Ministerio de Salud publicó un comunicado fechado el 29 de noviembre en que subraya el rol de estas herramientas sanitarias en el cuidado de la población.

Sin embargo, una cosa son los discursos y otra los hechos. En diciembre, el gobierno realizó modificaciones en la Comisión Nacional de Inmunizaciones, encargada desde hace más de dos décadas de formular recomendaciones basadas en la última evidencia disponible en materia de vacunación. Hozbor explica cómo impactarán los cambios en la CoNaIn: “Fue reestructurada en diciembre y en la actualidad no tenemos muy en claro cómo está compuesta. Existe una fragmentación federal, ante la falta de las líneas rectoras que bajaba la Comisión para unificar criterios. Que cada provincia responda como puede no está bueno, porque la prevención pasa a depender de los presupuestos locales y no de estrategias nacionales».

A ello se deben sumar las bajas coberturas de vacunación, impulsada –entre muchos otros factores– por la consolidación de movimientos antivacunas, legitimados, incluso, por la propia política del oficialismo. Un mes atrás, la diputada del PRO Marilú Quiroz convocó a un evento en la cámara baja que tituló: “¿Qué contienen realmente las vacunas de Covid-19? Perspectivas legales, políticas, económicas, genéticas e infectológicas”. El único fin era sembrar dudas y temores cuando cada vez menos individuos, según enseñan las cifras, se aplican sus vacunas.

En efecto, la Sociedad Argentina de Pediatría publicó un informe que detalla cómo disminuyen las tasas de inmunización de vacunas obligatorias por calendario para niños y adolescentes. Así, por ejemplo, la cobertura de la triple viral (que evita el sarampión) mostró una cobertura del 46 por ciento en 2024, cuando en el lapso 2015-2019 alcanzaba el 90 por ciento. Dicha tendencia se repite para otras, como la vacuna de la poliomielitis (refuerzo de los 5 años) que disminuyó del 88 al 47 por ciento o la triple bacteriana, que pasó del 88 por ciento al 46, durante los mismos períodos comparados.

La tormenta perfecta se está gestando: menos vacunación, un virus gripal más contagioso de lo normal y un Estado ausente.

Fuente Pagina 12

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