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El ciclo contractivo industrial impacta sobre el empleo de calidad.

La industria nacional profundizó su derrape

La producción industrial se desplomó en noviembre y anotó una contracción del 8,7 por ciento contra igual mes de 2024, la quinta caída consecutiva.

La producción industrial se desplomó en noviembre y anotó una contracción del 8,7 por ciento contra igual mes de 2024, que fue la quinta caída consecutiva (desde julio) en esta comparación, según el Indec. En relación con el mes de octubre, la caída fue del 0,6 por ciento, pero es un poco más baja (0,1 por ciento) en la tendencia-ciclo que se mide con esta serie desestacionalizada, la cual marca una caída consecutiva desde febrero de 2025. Es decir, casi un año en declive.

Los sectores más perjudicados en noviembre fueron la elaboración de alimentos y bebidas; el complejo automotriz; maquinaria y equipo; el sector textil y los productos de metal.

La actividad manufacturera no puede ocultar el descalabro al cual la conduce el modelo económico de Javier Milei. Pese a jactarse de estabilizar la inflación, el modelo no redunda en un aumento del poder adquisitivo de los ingresos de la población. Bien por el contrario, los ingresos reales se tornan insuficientes, ante la pérdida de empleos y una mayor precariedad laboral. Esto genera una caída en el consumo que atenta contra las ventas y la producción de las empresas, en un claro ciclo contractivo que el Gobierno se niega a reconocer.

Según el Índice de producción industrial manufacturero (IPI) elaborado por Indec, la actividad viene en terreno negativo desde febrero de 2025: a lo largo de todos los meses la tendencia fue a la baja. Puntualmente en noviembre el IPI se contrajo 0,1 por ciento en esta comparación y 0,6 por ciento en la serie desestacionalizada.

Pero otro dato que llamó la atención fue la fuerte caída en la comparación con el mismo mes de 2024. La industria retrocedió 8,7 por ciento respecto de noviembre del 2024 y no anotaba una contracción semejante desde el primer semestre del 2024 cuando la actividad se desplomó en promedio un 16 por ciento interanual.

Las estadísticas muestran que en la segunda mitad de 2025 se agravó la crisis del sector industrial. En el informe de Indec puede leerse que 15 de los 16 sectores industriales que conforman el IPI presentaron caídas en noviembre respecto a un año atrás.

En detalle

Ordenados según su incidencia en el total, el primero en relevancia fue Alimentos y bebidas con una variación a la baja del 7,8 por ciento. “Las principales incidencias negativas se observan en galletitas, productos de panadería y pastas; otros productos alimenticios; y gaseosas, aguas, sodas, cervezas, jugos para diluir, sidras y bebidas espirituosas”, repasa el Indec. En tanto la producción de carne vacuna también registró en noviembre una caída interanual de 6,6 por ciento.

En segundo lugar aparece la división de Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes con una caída en noviembre del 23 por ciento interanual. La principal incidencia negativa corresponde a la fabricación de vehículos automotores, que presenta una baja interanual de 28,7 por ciento. Según los datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), la producción en el sector cayó 3,1 por ciento en todo 2025 aún pese al incremento de las ventas; lo cual se debe a la fuerte penetración de autos importados –especialmente de China- en el mercado interno. También las exportaciones se derrumbaron por menores envíos a Brasil principalmente.

En tercer lugar en el ranking aparece la producción de Maquinaria y equipos, que se desplomó un 17,9 por ciento. La principal incidencia negativa provino de la fabricación de maquinaria agropecuaria (tractores y sembradoras), que según el Indec anotó una disminución del 16,3 por ciento. En tanto, la fabricación de aparatos de uso doméstico registró una baja interanual del 39,7 por ciento en noviembre, por menor producción de heladeras y freezers y de lavarropas. “Según referentes del sector, esta caída se vincula con una menor demanda local y con el ingreso de productos importados”, apuntaron desde el organismo.

La fabricación de Prendas de vestir, cuero y calzado registró una caída del 17,6 por ciento y quedó cuarta en el ranking. La fabricación de calzado y sus partes –que tiene una disminución interanual de 30,9 por ciento– y la fabricación de prendas de vestir –que presenta una baja interanual de 11,7 por ciento– constituyeron las principales incidencias. La disminución de la actividad del sector también se vincula con la menor demanda local y el ingreso de productos importados.

Asimismo, esta situación se vincula con la caída en la fabricación de Productos textiles, que mostró una baja interanual de 36,7 por ciento en noviembre. La producción de tejidos y acabado de productos textiles, que constituye la principal incidencia, registró una disminución del 43,9 por ciento mientras que la producción de hilados de algodón registra una caída de 37,1 por ciento.

Por último, la fabricación de Productos de metal aparece sexta en el podio con un deterioro del 18,6 por ciento en el mes. Aquí sobresalió la incidencia de los productos metálicos para uso estructural (en la construcción), con una baja del 17,2 por ciento, seguido por la elaboración de envases metálicos (principalmente en el sector de alimentos y bebidas) que se contrajo 24,7 por ciento interanual.

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