Frente a las recientes amenazas del gobierno republicano
Sheinbaum llamó a Trump y rechazó el envío de tropas de EE.UU: “Eso no está sobre la mesa”
La presidenta mexicana habló por teléfono con su par estadounidense tras las amenazas de ataques terrestres y dejó en claro que la cooperación continuará sin tropas extranjeras en suelo mexicano.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, buscó disminuir la tensión con Estados Unidos este lunes a través de una llamada telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la que rechazó la presencia de tropas estadounidenses en territorio mexicano y dio por descartada cualquier intervención militar, luego de las recientes amenazas del mandatario republicano.
El contacto telefónico se produjo en un contexto regional sensible, marcado por la reciente intervención militar de Washington en Venezuela y por declaraciones de Trump en las que había sugerido la posibilidad de “atacar por tierra” a organizaciones criminales en México, a las que acusó de “controlar el país”. Frente a ese escenario, Sheinbaum tomó la iniciativa de solicitar la conversación para fijar una posición clara en defensa de la soberanía mexicana.
Colaboración y soberanía
Según relató la propia mandataria durante su conferencia de prensa matutina, sin embargo, el intercambio fue “respetuoso” y permitió dejar en claro los límites de la cooperación bilateral en materia de seguridad. Trump volvió a insistir con la posibilidad de una mayor participación de fuerzas estadounidenses en México, pero la respuesta fue inmediata. “Eso no está sobre la mesa”, afirmó Sheinbaum, quien subrayó que cualquier colaboración se dará en el marco de la soberanía nacional.
Tras la conversación, la presidenta aseguró que quedó completamente descartada una acción militar de Estados Unidos en suelo mexicano. “Quedó muy claro que hay coordinación y colaboración, y que seguimos trabajando conjuntamente en ese marco”, sostuvo al ser consultada sobre si la amenaza de una intervención había sido finalmente neutralizada.
La llamada tuvo lugar luego de que Trump reiterara en distintas oportunidades, tanto en entrevistas como en redes sociales, su interés en ampliar el rol de las fuerzas estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico en México. Sheinbaum explicó que esas declaraciones fueron uno de los principales motivos que la llevaron a buscar un diálogo directo, para evitar que la discusión se trasladara al terreno de la confrontación pública.
Durante la conversación, Trump también consultó a la mandataria mexicana sobre la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores. Sheinbaum respondió con la posición histórica de México, basada en el rechazo a las intervenciones militares extranjeras. “Nuestra Constitución es muy clara”, relató, y precisó que el tema no se profundizó más allá de ese intercambio.
Vecinos y socios comerciales
Además de la cuestión de seguridad, ambos presidentes abordaron otros puntos centrales de la agenda bilateral. Sheinbaum señaló que se habló del combate al tráfico de drogas, del comercio y de las inversiones, así como de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para este año y considerada clave para la economía mexicana.
En ese marco, la presidenta recordó que Estados Unidos es el principal socio comercial de México y destino de cerca del 80 por ciento de sus exportaciones. También destacó la necesidad de que la revisión del acuerdo se realice en un clima de entendimiento, pese a las tensiones derivadas de las presiones arancelarias de Trump.
Sheinbaum aprovechó el diálogo para exponer los resultados que, según afirmó, ha tenido la estrategia mexicana en el combate al narcotráfico. Indicó que el cruce de fentanilo hacia Estados Unidos se redujo en un 50 por ciento y que, como consecuencia, las muertes vinculadas al consumo de esa sustancia en territorio estadounidense disminuyeron alrededor de un 43 por ciento.
La mandataria insistió en que el problema del narcotráfico no puede abordarse únicamente desde la lógica de la seguridad y reclamó a Washington un mayor compromiso en el control del consumo interno. También enumeró las acciones realizadas por su gobierno, como la incautación de laboratorios clandestinos, la detención de integrantes de organizaciones criminales y la reducción de los índices de homicidios.
El endurecimiento del discurso de Trump en materia de seguridad ha sido utilizado en los últimos meses como herramienta de presión política y comercial. El presidente estadounidense llegó a vincular la cooperación antidrogas con la imposición de aranceles y con la continuidad de las negociaciones del T-MEC, lo que generó preocupación en sectores empresariales y diplomáticos mexicanos.
Frente a ese escenario, Sheinbaum defendió la vía del diálogo directo como mecanismo para manejar los desacuerdos con la Casa Blanca. Recordó que ha mantenido más de quince conversaciones telefónicas con Trump y sostuvo que el contacto personal ha permitido encauzar los temas más sensibles de la relación bilateral.
La presidenta también rechazó la posibilidad de que México adopte el concepto de “narcoterrorismo”, impulsado por sectores del trumpismo para justificar acciones unilaterales. Subrayó que la legislación mexicana no contempla esa figura y que su utilización podría abrir la puerta a intervenciones extranjeras.
Pese a las diferencias, Sheinbaum reiteró que México busca mantener una relación de cooperación con Estados Unidos, basada en el respeto mutuo y la no subordinación. “Somos vecinos y socios comerciales, pero eso no implica renunciar a nuestros principios”, señaló.
Fuente Pagina 12