Alivio en surtidores: ARCA frenó un costo determinante para las Estaciones de Servicio
La decisión de excluir a las billeteras virtuales del Impuesto al Cheque evitó un aumento de costos que venía absorbiendo una parte creciente del margen de comercialización del combustible y afectando de manera directa la rentabilidad del sector.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero resolvió dar marcha atrás con una decisión que había generado fuerte preocupación en el sistema de pagos digitales y en amplios sectores del comercio. Finalmente, las billeteras virtuales quedarán excluidas del pago del Impuesto sobre los Créditos y Débitos Bancarios, más conocido como Impuesto al Cheque, una carga que había sido anunciada hacia fines de 2025 y que iba a comenzar a regir este año.
El cambio de criterio implica una modificación sustancial en el esquema tributario que el organismo había proyectado para los primeros meses de 2026. De esta manera, las plataformas que funcionan como proveedores de servicios de pago, sin licencia bancaria, continuarán operando bajo el mismo tratamiento fiscal vigente hasta ahora, sin el recargo que amenazaba con encarecer las transacciones electrónicas y alterar el funcionamiento cotidiano del sistema de pagos.
El gravamen no alcanzará a varias de las billeteras digitales de mayor penetración, como Mercado Pago, App YPF y Shell Box, entre otras aplicaciones de uso masivo a nivel nacional. La decisión mantiene un escenario de previsibilidad para un sector que en los últimos años se convirtió en una pieza clave de la economía diaria, tanto para consumidores como para comercios y PyMEs.
De haberse aplicado la medida original, el impacto habría sido significativo. Hoy, una porción creciente de los movimientos de dinero se canaliza a través de cuentas virtuales, utilizadas para pagos, transferencias, cobros y recargas. La expansión sostenida de los pagos digitales convirtió a las billeteras en una infraestructura crítica del sistema financiero ampliado, por lo que cualquier modificación impositiva podía generar distorsiones relevantes en los costos y en la operatoria diaria.
Además, la decisión inicial abría un nuevo frente en la competencia entre bancos tradicionales y fintech. La aplicación del Impuesto al Cheque sobre las billeteras virtuales prometía reavivar el debate regulatorio y las quejas del sector, que advierte desde hace tiempo sobre el aumento constante de obligaciones y costos, en un contexto en el que el tributo grava con el 1,2 por ciento cada transacción.
El impacto potencial también había encendido alertas en sectores específicos de la economía real. Desde la Federación de Empresarios de Combustibles de la república Argentina señalaron que, de confirmarse la exclusión, la medida resulta “muy positiva”, ya que permitiría reducir costos operativos y gastos asociados a las comisiones que hoy pesan sobre la actividad.
Según explicaron, esos cargos se llevan una parte creciente del margen de comercialización del combustible y afectan de manera directa la rentabilidad de las estaciones de servicio.
En ese sentido, desde la entidad remarcan que el cambio en los hábitos de pago fue uno de los mayores factores de transformación del negocio en los últimos cinco años. Mientras que anteriormente el efectivo representaba cerca del 80 por ciento de las operaciones – sin costos adicionales -, hoy la proporción se revirtió: las billeteras y los medios electrónicos concentran la mayor parte de los pagos, relegando al efectivo a una participación mínima. Ese giro estructural incrementó los sobrecostos y modificó de manera profunda la ecuación económica de las estaciones de servicio.
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